Pere Vallribera Rodríguez

Hoy nos tomamos un café con el Presidente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria (SCGS), médico y con gran experiencia en el mundo de la gestión sanitaria, es actualmente Director gerente de Sant Joan de Déu Terres de Lleida y Secretario general de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).

¿Qué es la humanización? 

En el ámbito de la atención sanitaria es acercarse a las personas en base a los principios del humanismo, es decir teniendo en cuenta la actitud y la aptitud del profesional para armonizar la ciencia con las humanidades.

Es acercarse a las personas desde una perspectiva integral y ética, teniendo en cuenta todas sus necesidades, no únicamente la visión de la enfermedad.

¿Tiene alguna experiencia personal en el mundo de la humanización de la sanidad?

En los distintos cargos directivos que he ocupado en centros sanitarios, la atención adecuada, profesional, eficiente y humana ha sido la prioridad que he intentado hacer posible desde mis responsabilidades directivas. Una etapa donde este ámbito tiene si cabe, un mayor peso es en mi actual cargo de director gerente de un centro de San Juan de Dios, en el que el valor de la hospitalidad es el eje central de nuestra misión.

¿Cómo humanizaría el mundo de la gestión?

Seguramente deberíamos mejorar en términos de humanización, pero en este terreno soy optimista. Es esencial contar con profesionales gestores –no sólo altos directivos sino también clínicos- que ayuden a mejorar las organizaciones en base a la honestidad, la comunicación, el respeto, la empatía, la escucha y la toma de decisiones.

Deben ser capaces de sacar lo mejor de cada persona, de promover el talento, pero también de ser suficientemente flexibles para adaptarse a los cambios y para adelantarse a las futuras necesidades de la organización, teniendo en cuenta también los recursos disponibles. Para seguir mejorando en la humanización de la gestión la profesionalización de la gestión es también clave.

Éste es precisamente uno de los objetivos que perseguimos desde la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, sociedad científica integrada en la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares. Formada por más de 500 directivos, clínicos, planificadores, investigadores e industrias, impulsamos actividades de formación, estudios y compartimos conocimiento para aunar la profesionalización de la gestión a todos los niveles de una organización sanitaria.

¿Los valores y la ética van de la mano a la hora de re-humanizar la organización?

Una organización que promueve la humanización es la que cuida a sus profesionales. Y ello implica a todos, pero también al directivo que es en ocasiones la cabeza visible de la empresa. Sin un líder ético no tiene sentido hablar de la humanización de la organización.

Un líder ético debe tener voluntad de servicio, de atender a todos los profesionales, siendo ejemplar, humilde y audaz, y también tener autodominio de sus emociones. Debe ganarse la autoridad, ser capaz de generar confianza y sintonía con el equipo. Muchas veces actúa como catalizador, pero también debe estar preparado para tomar decisiones, en base a su formación, sus habilidades y su conocimiento.

¿Dónde debe iniciarse la humanización?

La educación en valores debe iniciarse en los primeros año de vida de la persona, es decir en casa el entorno familiar y después en la escuela y en las universidades. Esta es la semilla inicial para ayudar a formar personas íntegras, competentes, empáticas, respetuosas, que después ayuden a ejercer una transformación de las organizaciones desde la humanización.

¿Conoce a algún personaje histórico que fuera humanizador?

Es difícil citar sólo a uno, pero creo que el personaje de Juan Ciudad, San Juan de Dios, fundador del Orden Hospitalario, que vivió en el siglo XVI, es el paradigma de la humanización.

Por su experiencia como gestor y sobre todo como persona ¿cómo haría para que la gestión sanitaria fuera más humana?

En ocasiones, cuando se habla de gestión sanitaria tendemos a creer que la gestión sólo está en manos del alto directivo de una organización. Y es evidente que el directivo debe ser íntegro en este sentido, pero en una organización sanitaria, todos gestionamos, en mayor o menor medida. Aquel jefe de servicio o directora enfermera, el médico que lidera un pequeño grupo de investigadores, la enfermera y el médico que utiliza recursos y tiempo…

Desde mi punto de vista gestor, la organización debe preocuparse y cuidar a sus  profesionales, de la misma forma que velamos por los pacientes que atendemos. Hay que promover la humanización no sólo por principios éticos, sino porque además hacerlo revierte en la sostenibilidad de las propias organizaciones. Cuanto más se cuida a los trabajadores, mayor es el compromiso que éstos adquieren con la organización y más efectivos son los resultados.

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